Por qué un abogado debe utilizar gráficos

El mundo de la Abogacía ya no es lo que era y no seré yo quien defienda aquello de “todo tiempo pasado fue mejor”, por la sencilla razón de que no es así. Uno de los aspectos que está evolucionando es el relativo a la utilización de elementos visuales que sirvan de apoyo a las afirmaciones vertidas en nuestras intervenciones.

Atrás quedan ya -por suerte, me atrevo a añadir- aquellos turnos de conclusiones en que el abogado recitaba sus discursos con la misma energía y énfasis con que mi abuela reza las jaculatorias en el rosario de las ocho y media. Fórmulas ya manidas, obsoletas y soporíferas que no hacen sino animar a Su Señoría a que coja disimuladamente el siguiente expediente y se ponga a echarle una ojeadita, a ver qué era aquello de la prescripción que le había comentado el Secretario a primera hora.

Antes de nada, debemos partir de las siguientes premisas:

1.- Al ser humano, por naturaleza, nos cuesta menos trabajo asimilar la información si esta nos es suministrada mediante imágenes. Para muestra, un botón: 

visual2.- La Abogacía no son sólo letras y más letras, digan lo que digan. En ocasiones, es necesario presentar estadísticas, datos científicos con distintas variables, resultados de los peritajes practicados y un largo etcétera.

3.- A mayor complejidad y cantidad de los datos, mayor recelo por parte de Su Señoría a hacer un estudio minucioso y pormenorizado de estos, el cual que entiende -y nos felicita- por nuestro ímprobo esfuerzo en la defensa de nuestro cliente, pero que ya lo tiene “más o menos claro de qué estamos hablando”, sin necesidad de toda es montaña de números. 

Esta es la reacción (interior, eso sí), del Juez cada vez que le facilitamos el trabajo:

 

Ahí es donde entran en juego los gráficos, que no son más que una forma de presentar un conjunto de datos de forma visual, clara y sencilla; una forma de ganarnos la simpatía procesal de Su Señoría  no haciéndole malgastar su precioso tiempo en analizar todos esos números de los cuales nunca ha oído hablar; una forma, en definitiva, de que nuestros datos sean más proclives a ser entendidos y tomados en consideración.


Y por fin, las 5 razones por las que SÍ debemos utilizar gráficos en nuestras intervenciones:

1.- Hacen que la atención se mantenga constante en nuestro discurso, ya que la utilización de elementos visuales “resetean” los famosos 21 minutos que nuestro cerebro puede estar atento a algo antes de agotarse (cifra discutible, pero ese es otro cantar).

2.- Nos ahorran tiempo, ya que en pocos segundos la idea queda grabada en la mente del espectador (Su Señoría, para ser más exactos), permitiéndonos saltar a la siguiente, seguros de que el mensaje ha sido recibido tal y como esperábamos.

3.- De acuerdo con Krista Neher, las imágenes son procesadas por nuestro cerebro 60.000 veces más rápido que las palabras… Vale, yo también creo que puede que se le puede haber ido la mano con los ceros, pero imaginad por un segundo cómo describiríais las instrucciones para subir una escalera, con lo fácil que sería decir “así”, y subirlas. Julio Cortázar ya lo hizo en su día, y menudo jaleo:

“(…) Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).

4.- La calidad de un profesional no sólo se mide en la información que es capaz de proporcionar, sino en su capacidad de síntesis y concreción. En definitiva, proyectaremos una buena imagen de nosotros mismos, demostrando esas cualidades que nos diferencian de un abogado mediocre que se limita a leer lo que tiene sobre la mesa.

5.- Es muy difícil que nos contradigan con palabras lo que nosotros hemos dicho con imágenes, siempre que el gráfico esté bien hecho (de lo cual nos ocuparemos en un post venidero). Dice el evangelio de Juan que “dichosos los que creen sin haber visto”, pero a Dios lo que es de Dios, y en primera Instancia, principio de inmediación. Para cuando hayan intentado contradecir el primero de nuestros gráficos, con suerte para nosotros, al compañero le sonará el clarín en forma de “Señor letrado, vaya usted concluyendo”.

 

Para el que aún tenga alguna duda, los chicos de Sid, The Science kid, han hecho un vídeo que podéis ver aquí y cuya letra os transcribo, esperando no pidáis mi cabeza clavada en una pica por esto:

Me gusta mirar gráficos, porque los gráficos molan.

Un gráfico es una herramienta científica elegante y útil.

Te da información que puedes ver con tus ojos.

Un gráfico te deja visualizar. Lo entiendes – ¡y yo!

Si los niños pequeños del mundo ya son conscientes de la importancia de los gráficos, nosotros ya vamos tarde.

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